Públicamente se presentó como un niño prodigio en el campo de la música clásica Karnatak; pero, con 18 años, es mejor considerarlo ya un joven virtuoso sus concertos en el Teatro Nacional, durante la Jornada de la Cultura India, fueron para el auditorio el descubrimiento de un intrincado exotismo.
Dueño de una modesta majestuosidad, asumiendo los acordes de la mandolina, U.Shrinivas se presenta como un prodigio muy raro, con facultades extraordinarias para la inspiración e interpretación de cualquier melodía.
La raíz de su vacación nació una mañana, mientras veía a un hombre pulsar las cuerdas de una mandolina. Su padre le compró el instrumento y le enseñó a tocarlo. Tuvo como maestro a Subba Raju, quien al observar su perfección y precisión en el manejo de esta especie de diminuta guitarra occidental, decidió introducirlo en la música clásica Karnatak. "Mi primer concierto, a la edad de 8 años -dice-, fue en el Festival de Aradhana, en el sur de la India. Me senti muy feliz al ver a tantas personas que me estaban escuchando."
U.Shrinivas ha visitado Alemania Federal, Australia, Francia, Indonesia, Malasia, Singapur, Estados Unidos, Canadá, México y Cuba, en esta ocasión. En diciembre de 1983, la Academia de Música de Madrás lo honró con el Premio Especial TIK, por su recital en el festival de música de esa academia. |